Proveedores

Piensa globalmente, actúa localmente

Una larga singladura: Un grupo de diez empresarios emprendedores crea ALMAGRUPO en 1991. La apuesta, no exenta de riesgos, deviene en un éxito sin precedentes en el sector de la climatización y la fontanería de nuestro país. Desde sus comienzos, nuestra Central no ha dejado de crecer en número de socios, proveedores, servicios y cifras de gestión, es decir, en volumen de negocio gestionado. Esta capacidad de crecimiento sostenido en el tiempo, incluso en épocas de crisis, se basa en encontrar siempre la solución de equilibrio óptimo para la ecuación formada por los dos "clientes", aparentemente antagónicos de ALMAGRUPO: socios distribuidores y fabricantes proveedores, magnificando las ventajas para ambos colectivos. En el caso de los socios, se trata lógicamente de obtener productos con la mejor relación calidad-precio en cada momento y para cada línea de comercialización. Para el proveedor que incluye sus referencias en los catálogos de nuestra Central, la solución óptima pasa naturalmente por cubrir sus objetivos de ventas, tanto en volumen de producto colocado como en los plazos comprometidos. También es importante alcanzar las metas de distribución y penetración en los mercados que se hayan planteado para el ejercicio, sin olvidar los beneficios marginales que proporcionan las economías de escala o la optimización administrativa al tratar con un único interlocutor.

Estrategia ganadora: ALMAGRUPO cumple su misión al aprobar ambas asignaturas obteniendo beneficio para todos los actores implicados. Se trata, por tanto, de una estrategia win-win en la que, al igual que en la denominada "teoría de juegos" matemática, la cooperación entre los actores es el instrumento básico para lograr los objetivos de todos, aunque estos no sean necesariamente los mismos. En estos primeros 25 años de singladura, ALMAGRUPO ha resultado ser una herramienta de extraordinaria eficiencia en un entorno complejo, que ha cambiado y evolucionado drásticamente. Por ejemplo, en estos cinco lustros han aparecido grandes superficies de bricolaje con una orientación consumidor-profesional intencionadamente difusa. Tampoco hay que olvidarse de Internet y de su actual 5% de cuota de mercado en nuestro sector y de su tendencia a crecer. En resumen, a nadie se le escapa que actores que hace una década carecían de peso específico en el sector hoy son imprescindibles y, viceversa, algunos de los que fueron grandes ya no están con nosotros o son irrelevantes. ALMAGRUPO se ha adaptado con éxito a estos vaivenes, gracias en parte a que el conjunto de empresas que la forman son una muestra muy representativa de la naturaleza de nuestro sector. Pero también porque nuestra Central es un organismo vivo y complejo, que consecuentemente es susceptible y reacciona con agilidad tanto a los cambios macro de la coyuntura como a la evolución propia de sus componentes. Esta riqueza de matices y sensibilidades es propia de una organización horizontal compuesta por socios independientes. Sin embargo y paradójicamente está obligada a competir con empresas de distribución de carácter vertical.

Esta situación contradictoria ha marcado profundamente el carácter del ALMAGRUPO, generando una cultura empresarial extraordinariamente innovadora, con una dinámica interna que siempre lo cuestiona todo, desde la estrategia a seguir hasta la vigencia del propio modelo de la empresa. Así, a pesar de ser un grupo horizontal, nuestra Central tiene un firme convencimiento en su avance hacia la verticalización en sus políticas de compras, servicios generales e imagen corporativa. Esto no significa que sus componentes vayan por ello a perder su personalidad y las ventajas que les reporta su adaptación local, así como la agilidad que les proporciona su management independiente en la toma de decisiones.

Más de 150 puntos de distribución en toda España